Si tienes algo que decir, probablemente hay alguien que lo querrá escuchar, y un podcast es el medio perfecto para ello.
Cuando era niño, en el camino al colegio escuchábamos la radio. No existían los iPods, iPhones, y ni siquiera los Walkmans eran un objeto de uso común en esa época. La radio en los vehículos y las casas era una de las formas preferidas para escuchar música, noticias, comerciales (“cuñas” de radio). Obviamente existía la televisión, pero la radio siempre fue un medio mucho más cercano, íntimo, (era más sencillo tener un radio en tu cuarto que un televisor, que era más costoso, y uno se sentaba a ver televisión en familia), la radio era (y es) un medio en el que inclusive podías intervenir con una simple llamada telefónica y no solo participar, sino escuchar tu voz en el aparato, no entender que era ese ruido que luego descubrimos que se trataba del “feedback” (cuando te dicen “por favor baje el volumen de su radio”), y saber que muchas otras personas te estarían escuchando en ese momento. Eso era una mezcla rara entre miedo escénico, orgullo y poder, que si lograbas manejarlo podía salir una idea coherente y quizá con mucha suerte, la que pensaste antes de hacer la llamada.
La radio siempre ha sido para mi un medio mágico, que llega a todas partes desde antes que existiera Internet, que te conecta con ideas a las que tienes que dar imagen tu mismo en tu mente, lo que lo hace más poderoso y duradero.
Aunque una imagen diga más que mil palabras, una idea se convierte en la fuerza creadora de mil imágenes.
¿Y cómo se hace un podcast?
Un podcast es básicamente radio “on demand”. Su definición pudiera decirse que es la distribución de archivos multimedia mediante un sistema de redifusión (RSS) que permite suscribirse y escucharlo a través de un software destinado a ello. Su nombre proviene de la unión de las palabras iPod y Broadcasting, acuñada por Ben Harmmersley, un periodista inglés. Antes de que existiera este término ya existían programas de radio que colocaban sus contenidos en Internet, pero con el nacimiento del RSS nació el podcasting, cuando el 13 de agosto de 2004Adam Curry utilizó la especificación del RSS para poder añadir archivos al mismo.
Comencemos por la idea.
Básicamente para hacer un podcast, tienes que tener una idea, cualquier idea sirve: algo en lo que seas bueno, algo que te apasione, algo que te interese y quieras investigarlo. Luego escoges cómo quieres presentar esa idea, si se trata de entrevistas, si se trata de hacer reportajes en la calle, si se trata de exponer e inclusive discutir una idea, tu solo o acompañado de otras personas.
Organicemos esa idea.
Hagamos la estructura y el guión. Básicamente tienes que definir como quieres que sea tu podcast: cómo comienza (¿con música?, ¿directamente hablando del tema?), como se desarrolla(en el caso de las entrevistas, ¿comienzas con una semblanza del entrevistado o no?), haces el guión (escribes las preguntas, los créditos, todo lo que vas a decir).
Graba, edita y publica.
Con el micrófono integrado de tu computadora, o con uno profesional, graba tu programa. Edítalo para eliminar silencios, ruidos, partes que no quieres publicar. Alójalo en algún servicio gratuito de hosting (como SoundCloud o Podomatic) o pago (como Amazon S3), o en tu propio servidor en el caso de que ya tengas un blog, (hay múltiples plugins para esto en WordPress, por ejemplo, comoPowerpress de Blubrry). Una vez que compartes el enlace usando RSS, permitiendo a la gente suscribirse y escucharlo cuando quieran, habrá nacido tu podcast.
Herramientas sugeridas.
Aplicaciones, servidores para alojar tu podcast y programas para escucharlo, hay muchas. Te sugerimos algunas de las que usamos comúnmente.

Audacity

Es una aplicación multiplataforma de grabación y edición de audio (no importa que sistema operativo uses, Audacity tiene una versión para ti. De hecho, es el editor de audio más difundido en GNU/Linux). Es distribuído bajo la licencia GPL.

Creado en 1999 por Dominic Mazzoni y Roger Dannenberg en la universidad de Carnegie Mellon, fue publicado en SourceForge.net como software libre en mayo de 2000. A pesar de que no tiene las mismas funciones y potencia de aplicaciones comerciales como ProTools, cumple con los parámetros necesarios para ser utilizado en estudios de grabación que requieren poder grabar en múltiples pistas.

Ferrite Recording Studio

¿Eres podcaster y siempre estás de viaje, de reunión en reunión, o trabajando desde la calle? Ferrite es la solución profesional para grabar y editar podcasts usando tu iPad o iPhone. Entrevistas, podcasts, presentaciones, además de una elegante interface muy fácil de usar, tiene funciones como reducción de ruido y más.

Levelator

Grabaste con tu teléfono en la calle, o sin un micrófono profesional en tu casa, y hay un ruido de fondo que te tiene los nervios crispados. Pues para eso está Levelator, ajustando los niveles de audio en un segmento del audio (o en toda la grabación).

Audio Hijack

Esta es la aplicación para grabar audio desde aplicaciones como Safari, Skype o iTunes, o desde micrófonos y mezcladoras conectadas a tu Mac. Literalmente cualquier sonido que puedas escuchar en tu Mac, lo puedes grabar con esta aplicación para ser usado en tus proyectos (por supuesto que respetando derechos de autor donde apliquen).

Cast

¿No quieres enredarte con software, hosting de tus archivos ni nada que no sea grabar tu podcast? ¿Grabas con invitados o co-hosts que están en lugares distintos a donde tu estás? Prueba Cast, es una servicio web donde sencillamente entras, envías un e-mail a tus invitados y en minutos estás grabando, editando y publicando tu podcast.

Overcast

Ya grabaste tu podcast y lo quieres escuchar, y además quieres escuchar otros podcasts relacionados con tus intereses y aficiones, y la interface del reproductor de podcasts de tu computadora o dispositivo móvil no te satisface, por decirlo de alguna manera. Pues prueba Overcast: una interface limpia y fácil de usar, con detalles como que puedes escuchar tus podcasts favoritos en streaming, mientras se van descargando (no tienen que estar completamente descargados para escucharlos), Smart Speed, que automáticamente recorta esos silencios que pueden quedar en conversaciones grabadas o Voice Boost, que normaliza e incrementa el voumen de audio de tus shows, para que todo se escuche en el mismo volumen, donde estés. Y ahora, además, es gratis.